Centro

El área central de Asturias está dominado por las cuencas de los ríos Caudal y Nalón, que conforman a su alrededor las llamadas “Cuencas Mineras”. Así, el valle del Caudal abarca los concejos de Mieres, Lena, Aller, Santo Adriano, Morcín y Riosa mientras que el valle del Nalón  comprende los de Langreo, San Martín del Rey Aurelio, Laviana, Caso y Sobrescobio.

Históricamente se trata de la zona minera de mayor importancia en la región. Aquí, en la Cuenca Hullera Central, se empezaron a explotar el carbón ya a finales del siglo XVIII, si bien será a mediados del siglo XIX cuando se produzca el primer impulso industrializador, con la creación de varias compañías mineras y diferentes industrias secundarias como químicas, metalúrgicas, máquinas, alimentarias, cerámicas, energéticas, etc. A finales del siglo XIX y principios del XX, era esta una de las zonas más industrializadas de España.

En el siglo XX aparecen ya los pozos mineros tal como los conocemos en la actualidad, de extracción vertical, cuya imagen distintiva, el castillete, forma parte indisoluble del paisaje de las cuencas. Fue también esta zona escenario y protagonista de la lucha obrera, tanto que aquí estalló la Revolución de Octubre de 1934.

Fruto de todo ese proceso industrializador, hoy se ha conservado una gran cantidad de patrimonio industrial siendo, por tanto, el lugar idóneo para los amantes de esta arquitectura. En los diferentes concejos se pueden visitar las antiguas minas, en algunos casos reconvertidas en equipamientos culturales y turísticos. Podemos citar el Ecomuseo del Valle de Samuño (Langreo), recientemente inaugurado, en el que tendremos la oportunidad de montar en un tren minero que recorre todo el valle, plagado de vestigios y explotaciones mineras, hasta terminar en el conocido pozo San Luis.

Relativo al mundo de la minería, destaca el Museo de la Minería, uno de los museos más visitados de Asturias, donde podemos acceder a una mina imagen, ideal para ir con los pequeños de la casa. Pero si lo que queremos es vivir la experiencia de una mina real, podemos visitar el Pozo Sotón (San Martín del Rey Aurelio), en el que se ha habilitado la posibilidad de hacer un recorrido de varias horas por las galerías de la mina, previa reserva de cita.

Otro de los equipamientos asociados a la industrialización es el Museo de la Siderurgia (La Felguera, Langreo), que tiene la peculiaridad de que el espacio expositivo se encuentra en una antigua torre de refrigeración.

Además de los espacios fabriles, tienen gran interés los espacios de vivienda y, en este caso, destaca el poblado minero de Bustiello (Mieres), que cuenta con un centro de interpretación desde donde se realizan visitas guiadas por el espacio, excelente ejemplo del paternalismo industrial de finales del siglo XIX.

Pero no todo es industria y minería en las cuencas, la zona central de Asturias destaca también por su naturaleza, que contrasta con los espacios industrializados a los que, con el paso de los años y el declive de las actividad, gana cada vez más terreno. El Parque Natural de Redes (Caso y Sobrescobio) ha sido declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, ocupando una superficie de 37.803 hectáreas en las que abundan los bosques de hayas y robles y se encuentran especies como el oso, el lobo, el rebeco, la nutría o el urogallo.

Igualmente, en los diferentes concejos de las cuencas encontramos un abundante patrimonio cultural con numerosos ejemplos de arquitectura religiosa medieval, como las iglesias de San Vicente de Serrapio (Aller), San Esteban (Ciaño, Langreo) o Santa Eulalia de Ujo (Mieres), todas declaradas Bien de Interés Cultural. Destaca la iglesia prerrománica de Santa Cristina de Lena (Lena), del siglo IX, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Algunas de las fiestas más destacadas de la región se celebran en estos concejos. En el Santuario de los Mártires Cosme y Damián (Valdecuna, Mieres), del siglo XVIII, y la ermita barroca de Nuestra Señora del Carbayu (Ciaño, Langreo), se celebran fiestas declaradas de Interés Turístico Regional, cada 27 y 8 de septiembre respectivamente. De gran singularidad es la Fiesta del Cordero, que se celebra el primer domingo de julio en el prau Llagüezos, en el monte de La Cobertoria, que sirve de hermanamiento entre los concejos de Quirós, Riosa y Lena. Durante la celebración, declarada de Interés Turístico Nacional, que tiene un posible origen medieval, se asa el famoso cordero “a la estaca”.

No dejamos de mencionar que, para los amantes de los deportes de invierno, en Aller se ubica el complejo de esquí Fuentes de Invierno, que cuenta con 8,7 km de pistas.

Texto: Llume. Estudios y Proyectos Culturales
Fotografía: jlmaral